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El Pacto de Redención (1) #22

Hace varias semanas, hice la pregunta: ¿Por qué es necesario el nuevo pacto? La respuesta es que ninguno de los pactos previos, aseguraban realmente la salvación de los pecadores. El nuevo pacto es necesario porque el pacto con David, el pacto con Israel o el pacto mosaico, el pacto con Abraham y el pacto con Noé, aunque señalan a nuestro Señor y al nuevo pacto; no garantizan en ellos mismos la redención de la culpa, el pecado y el juicio venidero. También declaré que el nuevo pacto es necesario debido a la promesa de Génesis 3:15 y al pacto de obras quebrantado por Adán en el Jardín del Edén. Ahora les mostraré que el nuevo pacto es necesario debido al pacto de redención entre el Padre y el Hijo antes de que el mundo comenzara.

I. Introducción

Durante siglos, los cristianos han reconocido que la Biblia enseña que el plan de Dios para la salvación de los pecadores, no es una respuesta de Dios para este mundo al pecado de Adán en el Jardín. En otras palabras, durante muchos siglos los cristianos han confesado que el plan de salvación de Dios es anterior al pecado de Adán y precede la creación de todas las cosas. Lo han confesado en textos como los siguientes:

Quien nos salvó y nos llamó con vocación santa, no en virtud de nuestras obras, sino de su propósito y de la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos eternos. (2 Timoteo 1:9, literalmente “antes de los tiempos eternos”)

Con la esperanza de vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes de los tiempos eternos. (Tito 1:2, literalmente “antes de los tiempos eternos”)

Está claro que Pablo creía que “la esperanza de vida eterna” fue “prometida mucho tiempo,” antes de que la Biblia fuese escrita. Una pregunta importante es: ¿A quién fue hecha esta promesa?

Algunos cristianos han confesado de una manera pública y formal que este plan de salvación pre-temporal (o antes de tiempo) se nos reveló realmente como un pacto entre el Padre y el Hijo antes de que el tiempo comenzara. Esto se ha denominado el pacto de redención. Es un pacto entre el Padre y el Hijo para la salvación de los pecadores, hecho antes de la creación de los cielos y la tierra. De hecho, la Confesión de Fe de nuestra iglesia afirma esta doctrina de la siguiente manera: “[El pacto de gracia] se funda en esa transacción del pacto eterno que hubo entre el Padre y el Hijo acerca de la redención de los elegidos” (2CBFL 7.3). Y luego en 2CFBL 8.1, leemos: “le agradó a Dios, en Su propósito eterno, elegir y ordenar al Señor Jesús, su Hijo unigénito, según el pacto hecho entre ambos, ser mediador entre Dios y el hombre…” (Énfasis mío). Louis Berkhof, teólogo reformado estadounidense de principios del siglo XX, define el pacto de redención de la siguiente manera:

El acuerdo entre el Padre, dando al Hijo como Cabeza y Redentor de los elegidos, y el Hijo, tomando voluntariamente el lugar de aquellos que el Padre le había dado.

Una cosa es afirmar que la Biblia enseña esto. Otra cosa es demostrarlo. En esta mañana, trataré de probar esta misma doctrina y lo haré argumentando que el nuevo pacto es necesario debido al pacto de redención.

II. Objeción Típica

Antes de mirar la Biblia para esta enseñanza, permítanme reconocer una objeción típica a esta doctrina. La objeción es la siguiente: Aunque la Biblia enseña que el plan de salvación es anterior a la creación, no indica que el plan de salvación sea de algún modo un pacto entre el Padre y el Hijo. Mantenga esta objeción en mente mientras miramos juntos las Sagradas Escrituras sobre este tema.

 III. El Pacto de Redención

Método de estudio: Lo que voy a hacer hoy es mostrar que el plan de salvación desde antes de la fundación del mundo era un legado pactal del Padre al Hijo.El Padre en su eterno consejo divino confió al Hijo la obra de la redención y prometió recompensarlo por su obra en la tierra. Esto requirió la encarnación y los sufrimientos de Cristo, y como nuestro Señor fue obediente, fue recompensado por Su obra.

Argumento bíblico: Quiero mirar en un texto con cierta profundidad, y luego, mirar los otros textos que creo que sellan el acuerdo de un pacto entre el Padre y el Hijo antes de la creación del mundo para la redención de los pecadores elegidos.Pasaremos la mayor parte de hoy en Lucas 22:29. Una vez que haya mostrado lo que creo que es importante de este versículo, leeré otros textos que, tomados en conjunto, empiezan a dar cuerpo y completar los elementos del pacto de redención.

  1. Lucas 22:29, “y como mi Padre me ha concedido un reino, yo te lo concedo”.

    a. Observemos el contexto (Lucas 22: 14-20) Tenemos varias cosas en este pasaje de especial interés. Tenemos la Cena del Señor (vv.19-20) y la cena escatológica o futura (versículos 16 y 30) y el reino futuro o escatológico (versículo 30), observe que nuestro Señor menciona “el nuevo pacto en Mi sangre” (Lucas 22: 20b).

    b. Observe la redacción de Lucas 22:29: Es de notar que la palabra traducida “concedido” viene de la palabra griega διατίθημι.La palabra griega para el pacto es διαθήκη. ¿Suena familiar? Las palabras están relacionadas.

    c. Antes de hacer más comentarios sobre Lucas 22:29, notemos el uso de esta palabra en otros lugares.Veremos que cada vez que la palabra traducida “concedido” en Lucas 22:29 es usada en el Nuevo Testamento, se usa en contextos donde se utiliza la palabra griega normal para pacto. Termina siendo una palabra que se usa en contextos de pacto en cada caso que ocurre en el Nuevo Testamento.

1) Hechos 3:25, “Vosotros sois los hijos de los profetas y del pacto [διαθήκη] que Dios (había hecho) hizo [διατίθημι] con vuestros padres, diciendo a Abraham: ‘Y EN TU SIMIENTE TODAS LAS FAMILIAS DE LA TIERRA SERÁN BENDICIDAS’.” Observe que los apuntes a la palabra traducida “hecho” en la NASB: es “Pactado.”

2) Hebreos 8:10, citando a Jeremías 31:33, “PORQUE ESTE ES EL PACTO [διαθήκη] QUE HARÉ [διατίθημι] CON LA CASA DE ISRAEL DESPUÉS DE ESOS DÍAS, DICE EL SEÑOR…”

3) Hebreos 9:16-17, “Porque donde está un pacto [διαθήκη], debe haber necesariamente la muerte de quien lo (ha hecho) hizo [διατίθημι]. 17 Porque un pacto [διαθήκη] es válido sólo cuando los hombres están muertos, porque nunca está en vigor mientras que el que lo hizo (ha hecho) [διατίθημι] vive.”

4) Hebreos 10:16, citando a Jeremías 31:33: “ESTE ES EL PACTO [διαθήκη] QUE HARÉ [διατίθημι] CON ELLOS DESPUÉS DE ESOS DÍAS, DICE EL SEÑOR…” También es de interés que la Septuaginta, la antigua traducción del texto del hebreo al griego por los estudiosos judíos, traduce Jeremías 31:33 usando las palabras διαθήκη para “pacto” y διατίθημι para “hecho”

5) ¿Qué podemos hacer con todo esto? La palabra traducida como “concedido” en Lucas 22:29 tiene una connotación o significado pactal, y se refiere a algo que se llevó a cabo entre el Padre y el Hijo. Recuerde que en todos los lugares donde se usa esta palabra en el Nuevo Testamento, se usa en el contexto donde pactos fueron hechos. Es por ello que, al comentar Lucas 22:29, Herman Witsius dice:

‘Os asigno un reino por el pacto con vosotros, como mi Padre me lo ha asignado por el pacto conmigo’. En tales palabras el Señor Jesús dice que, en virtud de algún pacto o disposición, obtiene un reino, como también nosotros lo obtenemos en virtud del mismo pacto. (Witsius, 1:166).

Y escucha a Berkhof.

Dondequiera que tengamos los elementos esenciales de un pacto, es decir, las partes contratantes, una promesa o promesas, y una condición, allí tenemos un pacto… La declaración en Lucas 22:29 es particularmente significativa: ‘Os designo un reino, como mi Padre me lo designó a mí.’ El verbo que se usa aquí es diatithemi, la palabra de la cual se deriva diatheke, que significa designar por voluntad, testamento o pacto. (Berkhof, ST, 266).

Y el Pastor Sam Renihan dice:

En la ESV (versión estándar en inglés) se lee: “Y os asigno, como mi Padre me asignó, un reino.” Pero esta traducción no llega a comunicar la rica conexión que tenemos aquí entre el reino y el pacto. La palabra traducida “asignar” es la palabra griega διατίθεμαι que es el verbo usado cuando uno hace un pacto (διαθήκη). La Septuaginta a menudo usa διατιθέσθαι διαθήκην para interpretar כָּרַת בְּרִית, que es la frase hebrea estándar para “hacer” o “cortar” un pacto. [1] Por lo tanto, aunque “asignar” o “comprometer” o “designar” son posibles traducciones, a la luz del contexto de este pasaje, es decir, la comida pactal, estamos muy seguros al traducir las palabras de nuestro Señor como “Y yo pacto ante ustedes un reino como mi Padre lo ha pactado ante mí.” [2] No se debe pasar por alto la importancia de este versículo y su interpretación. Lo que tenemos aquí es un vistazo al pacto de redención en el que el Padre dio una comisión al Hijo, prometiéndole una recompensa al término de la comisión. Esa recompensa fue un reino y fue concedido al Hijo por el pacto. El Hijo a su vez, a punto de completar su misión, y sabiendo que de hecho la completaría, en la institución del sacramento del de la cena del Señor del nuevo pacto, expresó a sus discípulos que el reino de Dios también vendría a ellos desde él a través del Pacto, el nuevo pacto. Y así, al celebrar el nuevo pacto en la sangre de Cristo, estaban gozando de un anticipo del reino escatológico de Dios que era por derecho suyo, a través del pacto de la sangre de Cristo. (De una discusión por correo electrónico)

Una pregunta importante en este punto es la siguiente: ¿Cuándo ocurrió esto? ¿Cuándo el Padre concedió o pactó con el Hijo para darle un reino?

  1. Tito 1: 2, “con la esperanza de vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió antes de los tiempos eternos.” (Literalmente “antes de los tiempos eternos”).

El versículo dice que “Dios… prometió… [Vida eterna] hace mucho tiempo.” ¿A quién fue hecha esta promesa? Escucha a John Owen, “[…] Se dice que la vida eterna es prometida por Dios “antes de que el mundo comenzara, Tito 1:2; es decir, al Hijo de Dios en representación de nosotros.” (Owen, Works, 2:178).

  1. Juan 6:38-39, “Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad de aquel que me envió.39 Esta es la voluntad del que me envió, que de todo lo que me ha dado, no pierda nada, sino que lo resucite en el último día.”
  2. Juan 10:17-18, “Por esta razón el Padre me ama, porque doy mi vida para que la tome de nuevo.18 Nadie me la ha quitado, pero yo la pongo por mi propia iniciativa.Tengo autoridad para dejarla, y tengo autoridad para tomarla de nuevo. Este mandamiento recibí de mi Padre.”
  3. Juan 17:1-4, “Estas cosas habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti, 2 por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado. 3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera.”
  4. otras frases y cláusulas: “…Heredad el reino preparado para vosotros desde antes de la fundación del mundo”, “…El Cordero inmolado desde antes de la fundación del mundo,” “pero [ustedes fueron redimidos] con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto. El ciertamente fue predestinado desde antes de la fundación del mundo, pero fue manifiesto en estos últimos tiempos por amor de vosotros.”

El pacto de redención es aquel pacto entre el Padre y el Hijo, encargando al Hijo que haga lo necesario para llevar a la gloria a muchos hijos pecadores. La próxima vez, examinaremos con más detalles esta gloriosa doctrina. En conclusión, escuchemos lo que cantamos. Esperemos que este sermón ayude a iluminar aquello a lo que el escritor del himno alude. Hablando de Cristo y de la iglesia, cantamos: “Del cielo vino y la buscó para ser su santa esposa; Con su propia sangre, él la compró, y por su vida murió.” (TH 270:1). Y “por el hombre nuestra gloriosa fianza se comprometió a pagar, y la gracia nos fue dada en él antes de que el mundo comenzara” (TH 95:2). El Padre envió al Hijo en una misión. El Hijo vino, siendo enviado. Y, a la luz de la obra del Hijo, podemos decir: “Misión cumplida.”

Richard Barcellos
Grace Reformed Baptist Church
Noviembre 20, 2015
(Material traducido al español por: Oscar Javier Patiño)


Artículo Original:
Sermon notes on The Covenant of Redemption


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