waters reformed baptism

Los Bautistas Particulares surgieron del movimiento puritano inglés en las parroquias y universidades de Inglaterra. Varios de los Bautistas Particulares de la primera generación asistieron a Cambridge y Oxford y comenzaron sus carreras ministeriales como sacerdotes en la iglesia de Inglaterra. Los ministros laicos entre los bautistas particulares estudiaron y predicaron la teología reformada. Para los Bautistas Particulares, una aplicación consistente de la teología Reformada trajo conclusiones congregacionales y bautistas. Este fue el caso en su teología del pacto, el cual se desarrolló dentro de la unidad y diversidad de las ramas más grandes del árbol familiar reformado del pacto.

El corazón de la teología reformada del pacto es la distinción sustancial entre la ley y el evangelio. Esta distinción fundamental fue la base para las expresiones más desarrolladas de los pactos legales y evangélicos, o los pactos de obras y de gracia. La teología del pacto de los Bautistas Particulares juntó la unidad ley-evangelio concerniente a la condenación en Adán y la salvación en Cristo. Ellos enseñaron claramente las doctrinas de los pactos de obras y de la gracia. [1]

La Segunda Confesión de Fe de Londres (1677) confiesa el pacto de obras, siguiendo sus detalles del capítulo siete al capítulo seis.

A pesar de que Dios creó al hombre recto y perfecto, y le dio una ley justa, que hubiera sido para vida si la hubiera guardado, y amenazó con la muerte su transgresión (2CFL 6.1, itálicas agregadas).

Más adelante en el mismo capítulo, la confesión describe la cabeza federal de Adán. Él permaneció en “la habitación y el lugar de toda la humanidad” que recibe su culpa “imputada” y “naturaleza corrupta.” El capítulo siete identifica específicamente la “ley para vida” del capítulo seis como un pacto. De hecho, afirma que la “ley para vida” sólo puede ser un pacto.

La distancia entre Dios y la criatura es tan grande que aun cuando las criaturas racionales le deben obediencia como su Creador, éstas nunca podrían haber logrado la recompensa de la vida a no ser por alguna condescendencia voluntaria por parte de Dios, que a Él le ha placido expresar en forma de pacto (2CFL 7.1, itálicas agregadas).

Los Bautistas Particulares juntaron la unidad de la teología del pacto reformada, no sólo con respecto al pacto de obras, sino también con respecto al pacto de gracia. La salvación en Cristo vino sólo por gracia a través de la fe sola en Cristo solamente a través de todas las edades. Los elegidos, dados a Cristo en el pacto de redención, reciben sus beneficios en el pacto de gracia (2CFL 7.2-3).

Los distintivos pactales de los Bautistas Particulares derivan de la diversidad ya presente en el pensamiento paidobautista. Una gran rama dentro del árbol familiar reformado enseñó que el pacto Mosaico es el pacto de obras en sustancia. Una rama similar, pero distinta, veía el pacto Mosaico como un pacto de obras, aunque distinto del pacto original de obras. Ambas ramas asignaron una función subordinada al pacto Mosaico como la promoción del progreso y la revelación del pacto de gracia. Una tercera rama argumentaba que el pacto de obras era materialmente “conocido,” “declarado” o “revelado” a Israel, aunque no formalmente “hecho” con ellos. El pacto Mosaico no era un pacto de obras en sustancia. El rasgo distintivo de la teología del pacto Bautista Particular fue aplicar estas herramientas al pacto Abrahámico, concluyendo que era un pacto legal, terrenal, nacional y tipológico.

Usando la sustancia lógica de la teología reformada (ley-evangelio), los Bautistas Particulares argumentaron que para disfrutar de las bendiciones del pacto Abrahámico uno debe obedecer a una ley positiva, la circuncisión. La desobediencia deshereda. Nehemiah Coxe dijo, “primero nos encontramos con una expresa orden de Obediencia a un Comando (y la de Derecho positivo) como la Condición de Interés de Pacto.” [2] Esta es la naturaleza de un pacto de obras.

Basado en este fundamento, los Bautistas Particulares inmediatamente conectaron el pacto Abrahámico con el pacto Mosaico. Coxe dijo:

En este modo de transacción [el pacto], el Señor se complació en trazar las primeras Líneas de esa Forma de Pacto-Relación, en el cual la simiente natural de Abraham, fue plenamente establecida en la Ley de Moisés, que fue un Pacto de Obras, y su condición o términos, Haz esto y vive. [3]

La tradición Reformada ya hizo el argumento con respecto a Moisés. Los Bautistas señalaron que el mismo arreglo (obediencia para la bendición) ya estaba presente con las mismas partes (Abraham y sus descendientes) y los mismos mandamientos (leyes positivas) mucho antes de la ampliación de la ley. El lapso de tiempo y la diferencia en la cantidad de las leyes fue el resultado del pacto dado a los nómadas en oposición a un pueblo a punto de entrar en un reino completo.

Los Bautistas Particulares argumentaron que la Biblia asigna a Abraham una descendencia terrenal y una descendencia celestial, y que los clasifica en dos pactos diferentes, un pacto terrenal según la carne y un pacto celestial según el Espíritu. Esto, argumentaron, fue la exégesis intracanónica de la Biblia misma, comparando Gálatas 3–4 y Génesis 17. Para los Bautistas Particulares, el modelo paidobautista confundió dos simientes distintas en un pacto e impuso el típico modelo nacional terrestre de Israel sobre la iglesia transnacional celestial anti-tipológica.

Era importante para los Bautistas Particulares mantener una estrecha relación entre el(los) antiguo(s) pacto(s) y el pacto de gracia. Aunque eran distintos, no debían dividirse. El(los) antiguo(s) pacto(s) estaba(n) subordinado(s) al pacto de gracia e hicieron disponibles sus beneficios a través de la tipología. Pero, por sí mismos, no concedieron bendiciones celestiales. “A pesar del respeto que este Pacto tiene al Pacto de Gracia, todavía se mantiene distinto de ella; y no puede dar más que bendiciones externas y tipológicas a una Simiente tipológica.[4] El pacto de gracia fue materialmente conocido en el(los) antiguo(s) pacto(s), pero no formalmente hecho hasta que Cristo derramó su sangre. El pueblo celestial de Dios comenzó en el jardín y se extendió a todas las edades. El pueblo terrenal de Dios comenzó con Abraham y terminó con la cruz.

Donde la teología del pacto reformada estaba unida, los Bautistas Particulares se unieron con ellos. Donde la teología del pacto reformada era diversa, los Bautistas Particulares vivieron dentro de esa diversidad.

Samuel Renihan
FOUNDERS MINISTRIES


Artículo Original
Particular Baptist Covenant Theology


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NOTAS:

[1] El pacto de obras no aparece de manera prominente en las obras de los bautistas particulares sobre la teología del pacto debido a la naturaleza polémica de sus escritos pactales. No era un punto de debate. Cuando surge en sus escritos, es tratado como un hecho. No conozco ningún Bautista Particular que niegue el pacto de obras en nombre o en concepto, aunque conozco por lo menos veintitrés ejemplos únicos del pacto de obras en la literatura bautista particular del siglo XVII (es decir, autores individuales). Además de estos casos, hay muchos más que hablan de Adán como una “persona pública,” es decir, una cabeza federal.

[2] Coxe, A Discourse of the Covenants That God made with Men before the Law (London: J[ohn] D[arby], 1681), 104.

[3] Coxe, A Discourse of the Covenants, 104.

[4] Coxe, A Discourse of the Covenants, 109.


Traducción al español
L. J. Torrealba

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